domingo, 9 de marzo de 2014

algo 02.54 am

No sé por qué estoy escribiendo esto. A lo mejor porque hoy fue un día complicado, de esos en los que por más de que trates, el presente no te clava los colmillos. Sos inmune. No logras el clicé del "carpe diem" porque estás en otra dimensión que es bastante poco placentera para la consciencia. Y tratás de aterrizar pero te encontrás a 10.000 kilómetros aún y aparentemente no se puede aterrizar tan de repente. 2.45 AM, ya planeo el mañana, ya planeo cómo distraer mi mente. En fin. Estaba pensando en muchas cosas hoy y si bien eso no es placentero cuando te encontrás en una burbuja ajena a la realidad, de la que no podés salir: te brinda un licuado; un collage; un blablablabla que no podés callar: lluvia de ideas. Reflexionás sobre diversas cuestiones. Ni te cuento cuando te vas a bañar. Y esto lo pensé cuando me estaba bañando aunque pronuncié varias veces SO HAM que es el mantra silencioso. Viste cuando estás tan desesperado que te ponés a googlear "aquietar la mente"? Bueno. No. En realidad no creo que sea tan cotidiano pero en mi caso tengo días realmente lindos y otros que son una porquería. Y cuando me refiero a días realmente lindos claramente me estoy refiriendo a días más livianos de pensamiento. Algunas veces se dan bastante "naturalmente" pero la mayoría de los días hago trucos para distraer un rato a mis neuronas y me invento alguna que otra cosita como fuente de alienación y me sirve bastante bien. Ir a un museo; a un centro cultural; descubrir alguna que otra pieza maestra; tomar la merienda. Vivo por esas cosas. Realmente me hacen sentir viva. En fin, no sé por qué escribo esto porque ni siquiera era el tema pero hoy me pintó escribir esto a ver si descargando la energía por otro lado me sirve.. ----- Cuando me estaba bañando empecé a pensar que tenía que "subir" los escritos que (me) surgieron cuando me fui de viaje a brasil  y empecé a recordar que me encontraba completamente entusiasmada por mi alrededor. Me sentí un infante con un juguete nuevo, me sentí deslumbrada por diferentes estímulos y cuando llegaba la noche me sentaba en la cama; escribía; tachaba; escuchaba una samba. Necesitaba, realmente necesitaba plasmar el arte que había presenciado. No era que, necesitaba convertir a la realidad y a la vida del lugar en arte si no que lo que presenciaba mi persona de por sí era arte. Era poesía. Era un todo con sonidos particulares; imágenes particulares; ademanes particulares y en esa inmensidad yo y cómo me sentía. No podía no ser arte. Simplemente me di cuenta (esos días en brasil y hoy en la ducha) que hay demasiado ahí fuera; demasiado para explorar; retratar en una foto; demasiado para ser registrado por escrito. Y también pensé que por eso seguro era que cuando me quedaba en mi casa en vez de salir a explorar; a caminar sin rumbo y blablabla estaba perdiéndome de sentir un montón de cosas; un montón de arte. Y que yo no quiero ser así. Aunque después, presenciar tanto me haga sentir una melancolía irremediable. Creo que lo vale.
Y esto era lo que quería escribir, por alguna extraña razón.

1 comentario:

Santi V dijo...

Me alegro que andes por ahi apreciando el entorno mirandilla, no lo pierdas!

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