sábado, 16 de agosto de 2014

"voy pateando mi cordura, voy quemando mi claridad"

La tarde de domingo se subleva para hacerte pensar fuera de foco
Duele pero puja la necesidad del amor-odiar(te) una vez más. 
Tarde que se subleva para hacer pensar fuera de foco
Todo es relativo y sin parámetros como necesidad
Tan cerca de vos mismo te encontrás. Lugar en donde el deseo encarna al escapar
Carne desesperada por arder y a la vez por ser roca, agua, cielo, no-ser
Arte y creación bailan durante la sublimación
Asfixia la incertidumbre cuando abraza
A los gritos callados uno va exigiendo compasión (¿a quién?. no sé)
En el afán y artificio de querer controlar la marea se van perdiendo facetas
como cuando el mar arrastra sin cesar
En el afán y artificio de querer controlar la marea:
ríe, viene y lleva por si acaso no te hallaba lo suficientemente despierto.
Allí viene,
la desesperanza cruda 
Allí viene
ansiosa por encontrarte desencontrado.
(la ambigüedad quiere y no quiere gritar 'nunca más'. Es el anzuelo de la melancolía del mundano.-)

3 comentarios:

Marina Morell dijo...

Muy bonito, Miranda.

Saludos.

Jorge Ampuero dijo...

Crudezas del corazón que nos desgarran la vida, poetizadas con no menos entrañas.

Un abrazo.

noelia aguero dijo...

Muy lindo (:

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