lunes, 29 de abril de 2013

Ir levitando ajeno a todo

Poner la mente en un molde no es ser. Pero todas las mentes son un molde; un eco; una escalera con millones de vueltas; algunas más cortas que otras, y otras tan infinitas que tocan el cielo; y cuando éstas tocan el cielo, el individuo es un caos (bastante interesante, me gustaría poder abrazar ciertos caos y no desprenderme- son bastante benditos por desprenderse de todo esto, o se desprenden por estar muy amarrados a todos los líos mundanos). Porque cuando sentís que tu mente se eleva generalmente es necesario un poquito de ruina. O no. Porque cuando no aceptaste la ruina es porque existe una resignación o porque sos demasiado calmo en este mundo tan mundano, y es de envidiar tu calma. Porque el mar no puede ser pacífico con tantas corrientes. Porque "mundo" y "pacífico" no se conectan; no tienen un nexo lógico (digo nexo lógico y me da asco tanta modernidad en mí, qué poca pureza) y el hecho de que haya personas pacíficas en él me da paz; me da envidia y me genera dudas. Pero creo que me gusta. También me gustan mucho algunas canciones. Me gusta leer lo que "me gusta". "Me gusta" resaltar un párrafo y pasarle el resaltador muchas veces cuando lo encuentro deslumbrante (después lo vuelvo a leer, y es un WOW interno, pocas cosas nos sorprenden, entonces yo valoro mucho lo que me sorprende); cuando descubro algo nuevo o cuando siento que en el párrafo se expresa un yo mío perdido; o un yo que no supe bien como expresar. Tal vez, como dice una canción de los gloriosos Foo Fighters: And I only hide what is on my mind because I can't explain.. aunque no sé si eso es esconder. Y resalto el párrafo; y nombro una frase de una canción que me gusta; y elijo libros según mi interés por la temática; y adoro a Freud y a Foucault; adoro Foo Fighters; adoro Cage the elephant y a The Strokes y a Placebo y a Ramones y a muchos bla bla bla bla construidos y adoro: "Even on a cloudy day" porque lo canta ESE cantante. Y amo muchas cosas que siento terriblemente por dentro, y siento que me carcomen, como si el modernismo no tuviera poder sobre mí. Y después recuerdo todo lo que hago; digo; pienso. Estoy pensando sobre lo que pienso. Me siento una idiota. Pienso en cuando me levanto y pienso en todas las cosas que hacemos las personas. Todas ellas están marcadas por teorías; todos guiamos nuestro accionar según significados; y lo racional... y si algo choca con esto, chocamos nosotros también, no dándonos cuenta (o sí pero a veces es mejor quedarse con lo cómodo) de que somos una respuesta a tanta presión, y nos olvidamos de que, los choques pueden ser iluminación. Si a una casa gigante y oscura le hicieramos un hueco en la pared; entraría un rayo de sol. Es algo hermoso, pero no lo veríamos. Vemos según lo que ven todos los demás. Y si no, bancate las etiquetas, y te juro, no tenés nada de malo. Pero perdiste, porque naciste en este mundo que tiene mucha belleza para semejantes necios y entonces no sé si sigue siendo belleza.  "Los demás" siempre somos nosotros, todo el tiempo. Buscando y queriendo entender, olvidándonos de la esencia de las cosas (tal vez nunca hubo algo que recordar), olvidándonos de que las cosas están allí y de que las explicaciones no abarcan la esencia del ser. Mi sueño es ir a pasear, una tarde de sol, poder observar y poder trascender más allá, estando igual cerca de todo. Cerca de unos viejitos de la mano; cerca de la gente que pasea y no deja de hablar y de explicar y de justificar. Pero poder trascender y valorar más allá de la construcción que me hace ser; elegir. Ser. Amo aunque sé que soy una construcción amando a otras construcciones. Y odio porque sé que amo a toda esta mierda; porque siempre una moneda tiene dos caras. Y amo sabiendo que tal vez los millones de significados son una excusa mientras estamos materialmente en este mundo. Entonces odio mucho. Me desespera despertar sabiendo que mi mente está encerrada en un cubo. Me desespera desesperarme pero después me acuerdo de que estoy tan inmersa en este lío que me preocupa que me voy a morir sin poder escuchar canciones seguramente muy bellas; sin poder leer cosas muy lindas; sin poder seguir construyéndome hasta reventar mientras estaría también y por supuesto, reventando por dentro. Como hoy.

5 comentarios:

Jorge Ampuero dijo...

La verdad es que somos una eterna contradicción humana, pero la vida es hermosa a pesar de todo.

Un abrazo.

Jeny dijo...

un beso grande :)

Aprendiz de Bruja dijo...

Muy cierto lo que escribis, que suerte q quedamos algunos locos que sabemos verlo
xoxo

Melanie Zaia dijo...

Esos textos que explican lo que uno no puede llegar a explicar son fascinantes.Y lo digo no sólo porque lo mencionaste, sino también porque encuentro esta entrada tan fascinante como para resaltarla unas cuantas veces si fuese posible.

Que genia sos Miri, seguí enredándote entre tus pensamientos y escribiendo acá, que es muy lindo leerte.

Anónimo dijo...

ACA LA ROMPISTE MIRANDA, SO VO

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